Historia de la empresa

1925

Todo empezó en una sala de estar

La historia de Steinel arranca en 1924 en una sala de estar de Schwenningen. Después del trabajo, Bernhard Steinel, contramaestre de la fábrica de relojes Thomas Ernst Haller, se dedica a reparar bicicletas y pequeños aparatos. Su sobrino Alfred Jauch le hace de ayudante. Los inicios son humildes. Durante las vacaciones, Bernhard traslada su pequeño taller a una cabaña que su vecino tiene en el jardín y sigue dedicándose a las reparaciones que le encargan. Arregla tornos y motores dándoles una segunda vida, y en invierno incluso afila cuchillas de patines de hielo. En aquella época el hockey sobre hielo era un deporte muy popular en Schwenningen. A raíz de un accidente en el que se ahogaron cuatro jóvenes en el lago Salinensee de Dürrheim, se fundó un Club de Natación y Patinaje para mejorar la seguridad de los nadadores y patinadores. La creación de este club marcó el inicio de una larga tradición en la práctica de estas disciplinas. Hoy día el SERC Wild Wings compite en la Liga Alemana de Hockey sobre Hielo (DEL) y es el equipo de mayor nivel de la región.

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De los patines de hielo a la máquina de producción

La fábrica propiamente dicha arranca con una máquina que fabrica las anillas de sujeción de los muelles tensores de los relojes. Se trata de un gran paso para esta pequeña y joven empresa, dado que la nueva máquina permite fabricar piezas con una enorme demanda en la industria relojera: cada muelle de reloj necesita una de estas anillas. Hasta ese momento las anillas se fabricaban a mano en el marco de un proceso muy laborioso que no permitía producir grandes cantidades. Pero la máquina de Steinel lo cambia todo. Puede producir día y noche sin parar. 

Esto le viene muy bien a la industria relojera de Schwenningen, dado que necesita las piezas en grandes cantidades para satisfacer una demanda que no deja de crecer. La fabricación de relojes empezó siendo una industria artesanal a mediados del siglo XIX, se convirtió en la principal industria de la ciudad y en la actualidad es el motor económico principal de la región. La innovación técnica que trae consigo la industrialización se incorpora al arte de fabricar relojes, y Schwenningen se convierte en un centro neurálgico de la mecánica y la ingeniería de precisión, que a su vez favorece el desarrollo de máquinas y utillajes en otros sectores. El propio Bernhard Steinel ha trabajado varios años en la industria relojera antes de crear su propia empresa. Friedrich Mauthe, Thomas Haller, Schlenker y Kienzle son grandes fabricantes de relojes y las principales empresas del sector.

A finales de siglo trabajaban más de 1.500 personas sólo en las fábricas de Schwenningen. Y otro tanto lo hacen en sus casas. Recurrir a los llamados "trabajadores industriales a domicilio" es beneficioso para todos: los trabajadores, que ejercen la actividad por cuenta propia, se ahorran el largo y complicado viaje desde sus granjas y hogares hasta la ciudad, y los empresarios disponen de una mano de obra que no están obligados a contratar en épocas de menor demanda y que pueden reactivar cuando el negocio va mejor. También tiene otras ventajas, sobre todo en relación con el coste: el industrial a domicilio trabaja con sus propias máquinas y cobra menos que el trabajador de una fábrica con contrato fijo. Así, los trabajadores a domicilio pueden ganar entre 15 y 18 marcos a la semana trabajando entre doce y catorce horas al día.

En cierto modo, la joven empresa Steinel también es un trabajador industrial a domicilio. Su negocio va bien si la industria relojera va bien. Gracias a sus máquinas, puede satisfacer la gran demanda de los fabricantes de relojes y asegurarse unos ingresos estables. Con su incansable máquina, este trabajador por cuenta propia puede ganarse la vida modestamente.

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1926
1926

La primera ampliación

Bernhard Steinel no se acomoda en este primer éxito y, incansable, empieza a construir otras máquinas. Las lijadoras de banco son un producto sencillo y de tamaño compacto que se pueden fabricar en el taller de la calle Sturmbühlstraße y entregar rápidamente a los clientes. El empresario cobra 16 marcos por cada una. Pronto se hace patente que los clientes aprecian el producto, porque la demanda crece y el taller se queda pequeño para cubrir el volumen de producción requerido. Solo un año después de crear la empresa, Steinel tiene que ampliarla y construye un taller en el jardín trasero de su casa. La planta de la primera fábrica que construye el empresario es de ocho metros cuadrados. Pero en cuanto termina el nuevo edificio, la situación económica cambia. El joven empresario se ve obligado a superar su primera crisis y se mantiene a flote retomando la actividad original del negocio: las reparaciones.

La primera taladradora multihusillo del mundo

Poco a poco el panorama empresarial va mejorando y Steinel vuelve a centrarse en la ingeniería mecánica. El joven empresario contrata a su primer técnico en 1927. Sus conocimientos les permiten acelerar cada vez más el ritmo de innovación. Precisamente en 1927, la empresa alcanza uno de su grandes hitos con el desarrollo y la fabricación de la primera taladradora multihusillo del mundo. Este producto dará origen a un catálogo completo de maquinaria para la industria mecánica. El viento sopla a favor. A la primera taladradora multihusillo le siguen las taladradoras de cuatro husillos y las roscadoras. Más tarde, el pequeño equipo produce también remachadoras de martillo, bruñidoras de rodillos y fresadoras de curvas. La demanda es tal, que el espacio se les vuelve a quedar pequeño para la gran cantidad de máquinas que necesitan producir.

Pero la nueva expansión se topa con otra crisis económica. Esta vez se trata de la Gran Depresión de 1929/30, que afecta a toda la economía mundial. La gente no tiene dinero para comprar productos y la demanda se desploma. De un día para otro las calles de Schwenningen y de toda Alemania se llenan de miles de hombres y mujeres que se han quedado sin trabajo. Muchas empresas de la industria relojera tienen que reducir las jornadas de sus empleados para sobrevivir. No es el caso de Bernhard Steinel. "Yo nunca dejé de trabajar", recordará décadas después. Estaba convencido de que después de una depresión viene un boom, y no se equivocó. Así, a Steinel le llueven los pedidos. Hace negocios incluso con los rusos, a los que les vende bruñidoras de martillo y taladradoras. La demanda de estas máquinas es alta. Tan alta, que la fábrica no tiene suficiente capacidad para atender todos los pedidos. La solución: introducir un segundo turno y contratar a más operarios para que las máquinas trabajen a pleno rendimiento durante más tiempo. Dado el alto nivel de desempleo existente, resulta muy fácil encontrar buenos profesionales. Tras la crisis, Steinel cuenta con una plantilla formada por quince mecánicos y tres aprendices perfectamente preparada para hacer frente a la elevada demanda. En 1930 la fábrica se vuelve a quedar pequeña. Steinel compra la finca de al lado, conocida como Frick-Fabrik, y empieza a construir remachadoras. Cada año fabrica y vende entre 800 y 900 máquinas.

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1927
1934

Una alianza comercial clave

Steinel no deja de ampliar su gama de productos y pasa de la producción bajo pedido a la producción en serie. Un negocio en plena expansión necesita un socio que se encargue de la parte comercial. La empresa Hahn & Kolb, con sede en Stuttgart, resulta ser el socio ideal y se le confía la venta de los productos Steinel. La colaboración entre ambas empresas es excelente y a los comerciales de Stuttgart les resulta fácil vender los productos de alta tecnología que se les confía. Se crea un departamento de diseño independiente. También se reorganizan los procesos internos para adaptarlos cada vez más a las exigencias de una empresa industrial. Hasta ese momento Bernhard Steinel, el jefe de la empresa, es quien se ha encargado con la ayuda de sus hijas de la parte comercial del negocio, además de las labores de diseño y de taller. La empresa cuenta también con un director operativo y ha designado a dos empleados de confianza maestros de taller. Mientras, las innovaciones tecnológicas de la empresa no se detienen. En 1934 Steinel lanza al mercado tres tipos diferentes de fresadoras y las fabrica en serie. La alta calidad de las fresadoras Steinel hace que se popularicen en todo el mundo.

Gran volumen de pedidos y grandes inversiones

A partir de ese momento el crecimiento es exponencial. El motor de la economía no se detiene y la plantilla de Steinel no para de crecer. En 1937 la empresa cuenta ya con 200 empleados, y las instalaciones, repetidamente ampliadas, se han vuelto a quedar pequeñas. Steinel compra el edificio de la antigua fábrica de contadores Isaria de la calle Winkelstraße, una ubicación más que favorable. Este paso es decisivo para convertirse en una mediana empresa de fabricación de maquinaria. El temor inicial de haberse excedido al trasladarse a un espacio mucho mayor resulta ser infundado. El negocio va viento en popa, las carteras de pedidos están llenas y la gran inversión realizada en las amplias naves de Isaria resulta ser absolutamente acertada.

1937
1937

Una plantilla de 300 empleados al inicio de la guerra

El éxito de la empresa continuará en los siguientes años. En 1937 el catálogo de productos se amplía en un área importante con el primer torno automático de cabezal móvil, que requiere mucho espacio en las naves de producción. En 1939 una plantilla que ha alcanzado los 300 empleados desarrolla y construye máquinas especiales Steinel. La plantilla está compuesta por 243 ingenieros y operarios de planta, un equipo de administración formado por 21 hombres y 13 mujeres, y 32 jóvenes en calidad de aprendices. En ese momento, además de los productos de su gama, la empresa debe fabricar por orden de las autoridades unidades modulares para máquinas especiales. Este paso resultó ser clave para la empresa, como se verá más adelante. En los años siguientes esta división se convertiría en uno de los pilares centrales de la empresa. El negocio solo evoluciona en un sentido: ascendente. La II Guerra Mundial genera grandes encargos. El catálogo de productos incluye fresadoras, máquinas multihusillo, el pequeño taladro P2, pulidoras de pivotes, de piñones y de remaches y tornos automáticos de cabezal móvil. Steinel tiene que suministrar aquello que se le exige en esos tiempos difíciles. Como el resto de empresas alemanas, Steinel se integra en la economía de guerra y fabrica piezas de precisión y otros componentes para la maquinaria bélica.

Desmantelamiento y nuevo inicio

La demanda es mayor que la capacidad de producción. Cuando finaliza la guerra, la empresa cuenta con 450 empleados, para los que sin embargo empezarán tiempos difíciles. Las fuerzas de ocupación francesas desmantelan alrededor de 300 máquinas y los equipos de la fábrica. Desmontan e inutilizan entre el 65% y el 80% de las capacidades de producción. Los vencedores confiscan herramientas y equipos de ensayo muy sofisticados. Las pérdidas ascienden a 1.400 millones de marcos estatales. Tras el desmantelamiento, solo queda un parque de maquinaria en el que Steinel pone a trabajar a unos 30-40 empleados para hacer reparaciones. Según Steinel, los "malabares" que ha tenido que hacer han evitado que la empresa resulte aún más perjudicada.

La empresa se encuentra en horas muy bajas, pero Bernhard Steinel sabe cuáles son sus bazas. Está firmemente convencido de que cuando se ha tocado fondo lo único que se puede hacer es volver a subir, de modo que se pone manos a la obra y empieza a reconstruir su empresa. La experiencia profesional y la capacitación técnica de los empleados que han quedado siguen intactas. En los duros años de posguerra, Steinel utiliza sus contactos, compra maquinaria de segunda mano a empresas que no han sufrido un desmantelamiento tan grave y sabe que, tarde o temprano, la demanda de sus productos volverá a aumentar. Al fin y al cabo, no se puede concebir una reactivación de la industria alemana sin la matricería. Steinel saca las conclusiones correctas de esta premisa y apuesta por la producción de productos normalizados, es decir, piezas estandarizadas para matricería. Ya en 1948 empieza a producir en serie bastidores de columnas. En la historia de la empresa este es también el año de la fundación de Steinel Normalien.

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1948
1948

Los primeros normalizados de Steinel

Después de la guerra, Bernhard Steinel se centra en la producción de normalizados para matricería. La empresa Zeiss-Ikon AG, con sede en Dresde, ya había dado los primeros pasos en este segmento en los años treinta. Fue la primera empresa que estandarizó los troqueles e introdujo en el mercado elementos de troquel normalizados. Los propietarios de la fábrica Zeiss, sin embargo, la perdieron debido a su nacionalización por parte de las autoridades del momento. Ante esta situación, la parte de Zeiss-Ikon que se había trasladado a Stuttgart decide seguir colaborando estrechamente con su antiguo socio comercial Sustan, propiedad del empresario de Frankfurt Hanns Fickert, que ahora no sólo vende componentes de maquinaria y útiles de distintos fabricantes, sino que también comienza a producir normalizados por su cuenta. Y para ello, empieza a colaborar con Steinel en la fabricación de normalizados para troqueles. La colaboración funciona desde el primer momento. Al cabo de poco tiempo se añaden a la gama de productos los normalizados para útiles de conformado, y poco después los útiles y los normalizados para mecanizado. En 1950 la colaboración y el reparto de tareas van como la seda: Steinel fabrica los productos y los comerciales de Frankfurt los venden. Sin embargo, en 1974 Sustan atraviesa graves dificultades económicas y la empresa se declara en quiebra. En ese momento, Steinel decide asumir la distribución de su catálogo de productos, que no deja de crecer y optimizarse.

La innovación tecnológica impulsa el crecimiento

Aunque la confiscación de los equipos de producción ha generado un grave perjuicio, Steinel sigue trabajando y retoma el catálogo de antes de la guerra. En un inicio salen del centro de producción en pequeñas cantidades máquinas de fresado, máquinas multihusillo, taladradoras compactas, pulidoras de pivotes y de piñones y remachadoras. Pero eso no es todo: la empresa retoma y mejora la gama de componentes modulares desarrollada durante la guerra. En poco tiempo está en condiciones de suministrar once normalizados con un total de 130 productos. Un apunte: décadas después siete grupos de productos con 465 normalizados cubrirán un total de 25.000 productos. Steinel ofrece una amplísima gama de productos que va desde el casquillo guía más pequeño hasta bastidores de columnas de gran tamaño.

En el año 1952 la empresa ya ha pasado lo peor y avanza de nuevo con paso firme. La gama de productos que ofrece a sus clientes no deja de aumentar, dado que el fundador de la empresa no para de tener ideas nuevas. Para él cada nuevo desarrollo es un reto y el progreso tecnológico es la fuerza que lo impulsa. La producción se puede mejorar constantemente gracias a la incorporación de nuevas máquinas. La empresa se convierte en todo un referente en tecnología punta y la apuesta por la tecnología de vanguardia en su seña de identidad. El secreto de su éxito radica en que los responsables de la empresa se anticipan a la evolución del mercado y son capaces de satisfacer la demanda de los clientes con mayor rapidez y precisión.

En la primera mitad de los años cincuenta la empresa acomete una importante ampliación del centro de producción, adquiriendo unos edificios contiguos a la fábrica existente. En pocos años surge un complejo industrial de grandes dimensiones. El número de empleados se incrementa en consecuencia. En 1955 la empresa cuenta ya con una plantilla de 600 empleados, que garantizan un volumen de producción muy notable: en el año 1956 se entrega la fresadora número 4.000, el modelo SH4. La ampliación de las instalaciones finaliza temporalmente en el año 1961 con la construcción de un edificio de cuatro plantas destinado a labores de montaje y de diseño.

En menos de 40 años de historia, Steinel se ha convertido en una empresa de prestigio internacional. Del modesto taller de Bernhard Steinel se ha pasado a un consorcio líder en la industria mecánica. Lamentablemente, este emprendedor incombustible no podrá disfrutar de su éxito durante mucho tiempo: en 1962 Bernhard Steinel fallece a los 75 de edad tras una fulminante enfermedad.

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1952
1962

La segunda generación toma las riendas de la empresa

Bernhard A. Steinel, el hijo del fundador, asume la dirección de la empresa, que continúa en la senda del éxito. El nuevo jefe de la compañía moderniza la estructura y la organización de la empresa y refuerza su apuesta por la tecnología punta. La empresa adquiere solo los medios de producción más modernos y en poco tiempo se completa el proceso de reestructuración para pasar de una mediana empresa a un gran consorcio industrial altamente eficiente.

Al igual que siempre, la empresa sigue incidiendo enormemente en la cualificación técnica del personal. Desde 1938 la empresa cuenta con un taller de formación propio en el que profesionales a tiempo completo instruyen a los jóvenes aprendices. En cuatro décadas se han formado en sus instalaciones un total de 1.350 profesionales. En 1984 la empresa recibirá incluso un reconocimiento especial por parte del Presidente de la República Federal de Alemania por su excelente labor en materia de formación profesional. Contar con una plantilla altamente cualificada es una pieza clave en el éxito de Steinel.

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Digitalización y formación continua de los empleados

En poco tiempo, los ordenadores se vuelven imprescindibles en la empresa. También el banco local Schwenninger Volksbank alquila capacidades informáticas para poder dar respuesta a las nuevas exigencias. Los viernes los ordenadores del banco trabajan para Steinel. La programación mediante tarjetas perforadas es una tecnología de vanguardia. Con el tiempo, la empresa creará su propio sistema de tratamiento de datos, pero antes es necesario formar a los empleados. Para ello, Steinel envía a sus empleados por toda Alemania para asistir a cursos de formación. Cuando vuelven a la oficina, trabajan intensivamente con los ordenadores y también producen grandes pilas de papel. Todo lo que escupe el ordenador se imprime en papel continuo. Cada año se consumen alrededor de 18 palets de papel.

1970
1970

Mayor nivel de precisión gracias a las máquinas CNC

Las máquinas CNC se empiezan a popularizar y cada vez se utilizan más. Son máquinas herramienta controladas por ordenador que permiten procesar el material con una gran exactitud. Los componentes pueden fabricarse con un alto grado de precisión y repetibilidad. La gran ventaja que ofrecen frente a las máquinas manuales es que funcionan de forma autónoma y realizan muchas tareas sin intervención humana una vez que el programa está en marcha. Gracias al control por ordenador, las máquinas son extremadamente precisas y pueden realizar trabajos complicados y delicados sin errores, incluso con repeticiones masivas. 

Por otro lado, los primeros ordenadores personales aún tardarán mucho en llegar. El primer PC se instala en el departamento de ventas en abril de 1990. Los distintos departamentos tienen asignados horarios fijos en los que pueden utilizar el ordenador. Para facilitar la comunicación se utiliza un fax con papel térmico que se entrega al destinatario mediante un sistema interno de tubos neumáticos. En el año 2001 este sistema se sustituye por el correo electrónico, que ha tardado en implantarse por razones de seguridad. 
 

Incremento generalizado de la demanda en muchos sectores

Las máquinas especiales de Steinel registran una elevada demanda en múltiples sectores. Se utilizan sobre todo en el sector de la automoción e industria auxiliar, en la ingeniería mecánica, la fabricación de aparatos y accesorios y también la industria de la mecánica de precisión, la ingeniería eléctrica o la óptica. El éxito de los productos se refleja en el volumen cada vez mayor de unidades acabadas que salen de fábrica. A principios de la década de 1980 la empresa puede anunciar con orgullo que ha desarrollado, producido y vendido más de 7.500 máquinas especiales. La división de taladradoras multihusillo y de roscadoras está estrechamente ligada a la de las exitosas máquinas especiales, por lo que ambas divisiones crecen en paralelo. La solvencia de Steinel en este ámbito se debe a su acreditado sistema de soluciones modulares. Un claro ejemplo de ello es la eficacia del principio de husillo de taladrado articulado, dado que permite crear prácticamente cualquier patrón de taladrado y volver a modificarlo fácilmente.

1975 resulta ser un año clave en la historia de la empresa. En su 50 aniversario, la empresa cuenta con 1000 empleados. La producción abarca dos ámbitos: por un lado, el de la construcción de máquinas herramienta como máquinas especiales, máquinas NC, máquinas multihusillo, remachadoras, fresadoras y taladradoras, y por el otro el de normalizados para matricería y construcción de utillajes. En él se fabrican y distribuyen bastidores de columnas, elementos de guía, elementos de corte, elementos de muelle y accesorios. Las cantidades de producción impresionan: son la prueba del éxito de la empresa. En su 50 aniversario, Steinel lleva fabricados alrededor de 8.000 productos y 59.000 máquinas herramienta desde el final de la guerra. Entre ellas, 7000 máquinas especiales y 19.500 fresadoras. A estas hay que añadir las 150 máquinas NC de tecnología avanzada fabricadas en los últimos diez años.

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1973
1973

Steinel entra en el sector de la construcción de instalaciones industriales

Gracias a la amplia y sólida experiencia de sus ingenieros de diseño y de sus empleados, Steinel se considera preparada para pasar al siguiente nivel y adentrarse en el sector de la construcción de instalaciones industriales. Es un paso de gigante hacia el futuro que permite a la empresa ofrecer a sus clientes industriales instalaciones llave en mano. Steinel se ocupa de todo el proceso, desde el abastecimiento de las materias primas hasta la producción, pasando por los ensayos y el montaje físico de la instalación. Para materializar estos complejos proyectos, los ingenieros de Steinel utilizan tanto sus propios equipos como máquinas de otros fabricantes. La empresa cuenta con una amplia experiencia sobre todo en la planificación de sistemas para la producción de tubos, manguitos, brocas y barrenas para la extracción de petróleo y gas. La demanda de este tipo de soluciones es alta en todo el mundo. Con sus tornos CNC y sus taladradoras de agujeros profundos, centros de mecanizado especiales, máquinas de montaje y una amplia gama de sistemas de ensayo y medición, Steinel suministra e instala sus sistemas en Austria, Japón, Estados Unidos e incluso en la Unión Soviética.

Un importante mercado de crecimiento

Este sector resulta ser un gran mercado de crecimiento y la empresa invierte en él una gran cantidad de recursos y de energía con el fin de poder ofrecer a sus clientes las mejores soluciones a sus problemas. Los profesionales de Steinel saben reconocer muy pronto la importancia de las máquinas herramienta de control numérico. En el año 1964 la empresa ya había presentado la primera máquina de control numérico durante la Feria de Hannover. La taladradora y fresadora FH 6 fue sólo el principio. En 1970 Steinel lanzó su primer centro de mecanizado. El BZT 40 era más grande y contaba con una mesa giratoria NC, un almacén de herramientas con 40 alojamientos, un dispositivo para cambiar el troquel y las paletas y un dispositivo de codificación para las piezas. Técnicamente, la máquina se adelantó a su tiempo e incluso pudo seguir compitiendo durante años con los modelos que iban saliendo al mercado. El desarrollo de centros de mecanizado seguirá teniendo mucha importancia para Steinel en el futuro, y la empresa lo seguirá impulsando. En 1973 se lanzan al mercado el BZ 30 y la taladradora de torreta RBA 2. El BZ 30 se convierte en un éxito de ventas: en sólo cuatro años se fabrican y distribuyen 100 unidades. Esto lo convierte en el centro de mecanizado más vendido de su clase.

1973
1977

Compacto y de altas prestaciones

En 1977 la empresa logra otro gran hito: Steinel presenta el centro de mecanizado integral BZ 20 con el que se pueden fabricar piezas pequeñas cuyo mecanizado requiere mucho tiempo. Se trata de un éxito importante, ya que hasta el momento este tipo de piezas no podía fabricarse con la eficiencia necesaria en los centros de mecanizado porque los sistemas utilizados eran demasiado grandes, demasiado difíciles de mover y, por consiguiente, poco rentables. Esto da un giro de 180 grados con la solución de Steinel. En la ingeniería mecánica, la construcción de vehículos y también en la fabricación de dispositivos ópticos, la mecánica de precisión o la electrónica, la nueva máquina supone un ahorro en términos de rendimiento y tiempos de producción a una escala antes inimaginable. La gran ventaja de la tecnología NC es que permite reducir drásticamente el tamaño de las instalaciones y, a la vez, hacerlas mucho más productivas. El BZ 20 también es utilizado por empresas que hasta entonces no se podían permitir tener un gran centro de mecanizado por una cuestión de costes.

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Máquinas controladas por ordenador

La casa Zeiss solicita a Steinel su participación en un proyecto pionero como fabricante de sistemas de producción inteligentes. Así, desarrolla un sistema piloto de fabricación flexible que puede procesar 150 piezas distintas. Y lo hace gracias a una instalación controlada por ordenador con cuatro centros de mecanizado BZ 20 combinados con un dispositivo de cambio de palets, un almacén de palets con 30 alojamientos, un punto de carga y descarga, un carro de transporte controlado por CN y una máquina de medición.

Este innovador sistema despierta un gran interés cuando se presenta al público especializado. En ese mismo año y también en 1984 Steinel desarrolla un sistema de fabricación flexible para Bosch. Consta de cuatro centros de mecanizado BZ 20 y otros cuatro BZ 25 con 80 cabezales de doble husillo conectados entre sí mediante un sistema modular de transporte de palets que se cargan y descargan con dispositivos de manipulación. Pero la cosa no acaba aquí, dado que a estos grandes clientes se suman otros muchos que encargan sus propios sistemas de fabricación flexible con un diseño similar. Y en todos los proyectos Steinel responde con solvencia gracias a su dilatada experiencia en la construcción de máquinas especiales y tecnología NC, dos disciplinas que Steinel combina a la perfección para satisfacer los requisitos más exigentes y fabricar centros de mecanizado cada vez más productivos. Para ello, utiliza cabezales de taladrado multihusillo y avance automático de piezas, además de integrar unidades NC y el cambio automático de herramientas para aportar una mayor flexibilidad a las máquinas especiales.
 

Al mismo tiempo, la empresa empieza a suministrar líneas de producción flexibles compuestas por las acreditadas unidades estándar y las nuevas unidades desarrolladas a partir del sistema modular NC. Un buen ejemplo de esta avanzada solución es la unidad de mecanizado CNC BZE 200, en la que los tres ejes se encuentran en un solo útil y, por tanto, puede integrarse perfectamente en máquinas de transferencia rotativa y en líneas de transferencia. Y también está el ordenador. Las instalaciones están equipadas con dispositivos de control de utillajes, un sistema de diagnóstico de fallos y un monitor; incluso algunos ya están conectados a ordenadores de producción de nivel superior.

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1979
1981

Fundación de Steinel Normalien GmbH

1981 es un punto de inflexión en la historia de la compañía: el 11 de septiembre se funda Steinel Normalien GmbH y la que ha sido la división de producción hasta el momento se inscribe en el registro mercantil como empresa económica y jurídicamente independiente. Los gerentes de la empresa son Bernhard A. Steinel y Günter Schneider y se otorgan poderes a Joachim Mayer y a Helmut Timm. El capital social de casi cuatro millones de marcos procede de la venta de los antiguos pisos para empleados construidos por Steinel Wohnungsbau GmbH en los años cincuenta y principios de los sesenta en las calles Brühlstraße y Rottweiler Straße. Dada la escasez de viviendas imperante en los años de posguerra, esta fue una importante contribución social de la empresa de cara a sus empleados. Sin embargo, a principios de los ochenta la situación había cambiado radicalmente, puesto que ya no había escasez de viviendas de alquiler y, en las casas Steinel, no vivía ya casi ningún empleado, sino personas ajenas a la empresa. Así, los propietarios deciden vender la propiedad a la empresa Südgrund GmbH de Stuttgart, creando así una sólida base para el arranque de Steinel Normalien GmbH, que vende las existencias de productos acabados normalizados a la fábrica de máquinas herramienta.

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La fábrica de máquinas herramienta crece

Debido a esta situación, Steinel decide construir una nueva y moderna nave de producción en el polígono industrial Ost cercano al aeródromo. En 1981 se finaliza la nueva nave A en la Albertistraße, a la que siguen otras ampliaciones. En su última fase de ampliación, los nuevos edificios con nave de montaje, almacén de estanterías elevadas y oficinas para los departamentos relacionados con la producción ocupan una superficie de 42.000 metros cuadrados. Con sistemas de grúa para cargas de hasta 32 toneladas, la empresa cuenta ahora con las condiciones de producción ideales para la fabricación de sus máquinas pesadas. Un bus lanzadera conecta los centros de producción y traslada a los empleados a sus puestos de trabajo entre las calles Winkelstraße y Albertistraße. Los empleados lo recuerdan hoy con nostalgia, igual que al portero de la entrada de la fábrica de la Winkelstraße, que controlaba celosamente el acceso a las instalaciones y se aseguraba de que no entrara nadie sin autorización. ¡Ni sin cumplir las normas! Este portero ponía tanto celo en asegurarse de que nadie sobrepasara el límite máximo de velocidad de diez kilómetros por hora establecido en el interior del recinto, que en ocasiones provocaba acaloradas discusiones en las que, naturalmente, siempre acababa ganando él, tal y como recuerdan con una sonrisa los empleados de Steinel de toda la vida.

1981
1983

Los retos de la década de 1980

Pero en la década de 1980 existen preocupaciones más importantes que el control del tráfico en las instalaciones de la fábrica: la situación en el mercado de las máquinas herramienta se complica. A pesar de la mejora de las infraestructuras, en esos años la empresa debe afrontar una creciente presión en el plano económico. La división de maquinaria se enfrenta a enormes retos debido a la fuerte competencia que plantean otros fabricantes alemanes como Gildemeister, de Bielefeld, o la casa Maho de Pfronten, en Baviera, que operan con gran éxito en este sector. Además, la prefinanciación de las máquinas, entre dos y tres millones de marcos, tensiona considerablemente la situación financiera de la empresa. Como es habitual en el sector, Steinel sólo recibe el pago después de la entrega al cliente, lo que significa que tiene que adelantar dinero durante largos períodos de tiempo. Entre los años 1981 y 1983 muchos empleados de la fábrica de máquinas herramienta pierden su empleo.

Se busca socio solvente

La reducción de plantilla no supone una mejora drástica de la situación. Los problemas financieros obligan a Steinel a buscar un socio solvente que pueda asegurar el futuro de la empresa. La compañía da este paso con el objetivo de no perder su competitividad y de continuar con su larga tradición empresarial. En 1986 la producción de normalizados se desvincula de la producción de máquinas herramienta. En diciembre de 1986 Steinel Normalien GmbH se hace cargo del histórico recinto industrial de la Winkelstraße/Rathausstraße de Schwenningen. Es desde este lugar, en el que la división de máquinas herramienta de Steinel ha escrito una historia llena de éxitos durante muchas décadas y se ha hecho grande, desde el que ahora la empresa independiente mira al futuro. Normalien GmbH también se desvincula de la empresa matriz desde el punto de vista mercantil. A principios de 1987 Steinel Normalien GmbH se hace cargo de los trabajadores de la división de producción de normalizados y, con 125 empleados, cubre toda la cadena de procesos, desde la producción hasta la venta.

Mientras tanto, los socios administradores buscan un comprador para la fábrica de máquinas herramienta. El grupo industrial austriaco Voest-Alpine AG de Schwenningen acude al rescate. En 1987, los directivos de Linz se hacen cargo de Steinel Werkzeugmaschinenfabrik, ya que querían crear una división independiente de fabricación de máquinas herramienta dentro de su conglomerado industrial, hasta entonces centrado en la producción de acero. El desánimo se instala entre la plantilla: no saben qué esperar de los austriacos. Y así se presentan en la reunión que se celebra en el cine City, justo al lado de las instalaciones de la empresa. Todos los participantes recuerdan aún lo que dijo un empleado sobre el compromiso de la empresa austríaca: "Mejor rojo-blanco-rojo que muerta".

La empresa, con su larga tradición, solo vivirá diez años más llenos de altibajos. En 1999, el juzgado de Villingen-Schwenningen inició un procedimiento de insolvencia sobre el patrimonio de la sociedad. Con ello, la dilatada historia de la empresa de construcción de maquinaria llegaba a su fin. En el otro extremo, la fábrica del aeródromo, con su imponente nave de producción, seguía siendo un hervidero de actividad. La empresa Müga, propiedad de Peter Gary y Helmut Müller, dos antiguos empleados de Steinel, adquiere el recinto de la fábrica de máquinas herramienta. Los dos gerentes regresan así a su antiguo lugar de trabajo: en Steinel-Werkzeugmaschinenfabrik, Gary era el jefe de mantenimiento y Müller el responsable de ventas. Müga se encarga del mantenimiento de las máquinas herramienta y del almacén de piezas de recambio, que está muy bien surtido. De este modo, la asistencia técnica de los cerca de 300 centros de mecanizado de Steinel operativos en toda Alemania queda garantizada y en manos de profesionales expertos.

Las salas de producción y las oficinas que Müga no utiliza se alquilan a otras empresas e instituciones. Así, incluso finalizada la era Steinel, en el polígono industrial Ost se sigue respirando un ambiente de creatividad e innovación como el que en su día creó el fundador de la empresa Bernhard Steinel.

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1987
1990

Ampliación de la gama e internacionalización

La gama de producción se amplía constantemente y la calidad y la precisión mejoran cada día que pasa. Steinel acompaña activamente la estandarización en matricería y apoya la creación de las normas correspondientes. En 1990, los normalizados según las normas DIN se incorporan a la gama de productos Steinel. Un año más tarde, la empresa amplía de nuevo su gama para incluir muelles de sistema y resortes de gas. En 2006 Steinel se convierte en el primer fabricante de normalizados de Alemania que desarrolla y produce resortes de gas para aplicaciones exigentes en troqueles.  Esto permite a Steinel adquirir una ventaja competitiva en el mercado, con los consiguientes beneficios para la empresa y para sus clientes. Y es que la durabilidad y fiabilidad de esta nueva solución de desarrollo propio son, sencillamente, extraordinarias. Los resortes de gas Steinel tienen una vida útil impresionante, lo que supone una gran ventaja, dado que dichos resortes se utilizan en herramientas de corte y de conformado para procesos muy repetitivos. La gama actual de Steinel se compone de casi 20.000 artículos distintos para fabricantes de troqueles, utillajes e instalaciones y empresas de ingeniería mecánica.

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La primera página web de un proveedor alemán de normalizados

En 1997, internet era todavía un territorio inexplorado y lleno de misterios para muchas empresas alemanas. Las páginas web eran una rareza y la idea de que las empresas pudieran presentar sus productos y servicios en línea se antojaba bastante extravagante. Pero mientras unos dudaban, Steinel decidía adentrarse en la era digital y convertirse en el primer proveedor de normalizados en dar el salto a la red.

El dominio .de se introdujo en 1986, pero apenas se utilizó hasta principios de los noventa. No fue hasta 1995 cuando empezaron a establecerse sitios web comerciales, y en 1996 se lanzaron portales web muy conocidos, como T-Online.de. Al año siguiente aparecieron las primeras ofertas de bancos y tiendas online, y a partir de 1998 el número de sitios web también se disparó en Alemania debido sobre todo a la popularización de las conexiones DSL a internet. 

Orgullosa de su lema "50 años de calidad: siempre un paso por delante", Steinel dejó claro desde el principio que la innovación y la visión a largo plazo eran valores fundamentales de la empresa. La primera página web tenía un diseño sobrio y acorde con las posibilidades técnicas, pero su contenido era rompedor. Con el título "Nuestro catálogo de productos para sistemas de troquelado y conformado", Steinel presentaba su gama de productos de forma claramente estructurada: bastidores de columnas de aluminio y acero, elementos de guía, elementos de corte, elementos de muelle, accesorios y elementos de máquinas.

La sección "Quiénes somos" era uno de los apartados más destacados de la web. En ella Steinel no solo transmite información, sino también, y sobre todo, solvencia y confianza: una oferta integral de la mano de un solo proveedor, una calidad superior constante, un almacén central con 25.000 productos y un servicio de entrega fiable.

Tener un sitio web propio era tan inusual en aquella época que el periódico local "Neckarquelle" publicó una serie de artículos sobre las pocas empresas que ya tenían presencia en internet. Steinel pertenecía a aquel exclusivo grupo de pioneros digitales de Schwenningen.

En una época en la que sólo existían entre 5.000 y 10.000 sitios web alemanes y la presencia en internet se limitaba básicamente a las universidades y las grandes empresas como BMW y Deutsche Telekom, Steinel envió un mensaje claro: el futuro era digital. Con un sistema de información de producto electrónico en CD-ROM, conexión CAD y el moderno software WorldCAT para la búsqueda de productos y la tramitación de pedidos, Steinel no sólo demostró tener audacia, sino también una profunda comprensión de las oportunidades que ofrecía el mundo digital.

Hoy, casi treinta años después, la presencia de Steinel en internet es un elemento clave de la estrategia empresarial. Y es que el espíritu pionero de 1997 sigue muy vivo: el hecho de haber sabido identificar el potencial de Internet es otra prueba de que Steinel sigue siendo fiel a su filosofía de ir siempre un paso por delante, de estar siempre en primera línea. Es un ejemplo real de cultura corporativa con visión de futuro.

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1997
2008

Nuevos desarrollos y patentes

Las unidades de formación de rosca denominadas S-Former son un buen ejemplo del potencial innovador de Steinel.

Estos sistemas desarrollados por los ingeniosos técnicos de Steinel impulsan notablemente la productividad de los clientes, dado que las roscas se fabrican directamente en el proceso de troquelado y doblado. A diferencia de las roscas cortadas, en las roscas formadas la estructura metálica se comprime, lo que se traduce en una mayor resistencia. Además, la formación de la rosca se lleva a cabo sin arranque de viruta, lo que evita el ensuciamiento del troquel. Esto significa que todas las fases de trabajo necesarias se llevan a cabo en un solo proceso, lo que se traduce en un pronunciado incremento de la productividad y en la obtención de roscas de la máxima calidad.
 

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El centro de Halblech/Buching en la localidad de Allgäu

En la calle Sesselbahnstraße 7, que se encuentra cerca del fabuloso castillo de Neuschwanstein, se emplaza en 2009 la sede de la recién creada Steinel Aktivelemente GmbH. La empresa se centra en la fabricación de elementos activos y en el diseño y la fabricación de módulos de troquel y de troqueles completos para sistemas de troquelado y conformado, ampliando de ese modo la cartera de productos de STEINEL Normalien AG.

La empresa otorga una gran importancia a la precisión y durabilidad excepcionales de los elementos activos. Además de una producción totalmente automatizada, el proceso de fabricación incluye un acabado manual posterior con microchorreado, pulido y recubrimiento con PVD, lo que aumenta la vida útil de los productos. Otro de los valores añadidos que ofrece Steinel es la elevada disponibilidad de piezas de recambio. La gestión de piezas de recambio de la empresa incluye el almacenaje central y también almacenes de consigna locales para garantizar a los clientes un acceso rápido a las piezas que necesitan. Mediante procesos CAD/CAM se garantiza una precisión de ajuste del 100% de las piezas de recambio. 

Steinel asesora y acompaña a sus clientes a lo largo de todo el proceso de diseño y producción de módulos de troqueles y troqueles completos, analizando en profundidad los procesos de producción y la forma de mejorarlos. Esto aumenta la eficiencia de la producción y la calidad de los productos, además de reducir los tiempos improductivos.

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2009
2012

La cuarta generación se pone al frente de la empresa

Casi 80 años después de que Bernhard Steinel fundara la empresa, en 2002 esta se convierte en una sociedad anónima. Las acciones de la AG siguen en poder de los administradores anteriores y no salen a bolsa. Wolfgang Rau, hasta ahora Director General de la GmbH, se incorpora al Consejo de Administración. Bernhard A. Steinel, hijo del fundador de la empresa, preside el Consejo de Supervisión, compuesto por tres miembros. En 2012 se produce un nuevo cambio significativo en el equipo directivo de Steinel: Christoph Neudörffer, bisnieto del fundador, pasa a formar parte del Consejo de Administración. Tras más de una década y media bajo el mando de directores externos, un miembro de la familia fundadora vuelve a hacerse cargo de la dirección de la empresa. Después del fundador de la empresa, Bernhard Steinel, y de su hijo Bernhard A. Steinel, ahora se incorpora a la compañía la cuarta generación. La tercera generación Steinel no había participado activamente en la dirección de la empresa.

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Nuevas soluciones para la construcción de maquinaria e instalaciones

Si bien STEINEL es conocida principalmente por sus sistemas de troquelado y conformado, sus componentes y sistemas también son idóneos para otros sectores. Y es que las secuencias de movimiento de alta precisión y la durabilidad son también importantes en otras muchas aplicaciones. Con la entrada del nuevo milenio, las necesidades de customización de soluciones basadas en guías y estructuras complejas de STEINEL se incrementan en diversos sectores. Algunos de ellos son la metrología, el envasado de productos farmacéuticos y alimentos y los equipos de montaje para la fabricación de baterías y pilas de combustible.

La lista de aplicaciones de estas soluciones a medida es casi interminable, igual que su diversidad. Por ejemplo, las guías de bolas pueden utilizarse en cualquier posición de montaje para movimientos longitudinales y rotatorios con el máximo número de ciclos, y las guías de rodillos son idóneas para movimientos lineales y fuerzas laterales elevadas. En función de las necesidades del proyecto, STEINEL puede proporcionar guías recubiertas, protegidas frente a la suciedad, de alta resistencia, equipadas con juntas integradas, inoxidables o ácidorresistentes. La gama incluye incluso guías con aislamiento eléctrico y bolas de cerámica. Las posibilidades son casi infinitas incluso en la forma y en las dimensiones de las guías.

En aplicaciones complejas o con requisitos especiales, los expertos de STEINEL ofrecen las soluciones más adecuadas en todas las fases: diseño, desarrollo y construcción. La experiencia adquirida a lo largo de muchos años en el ámbito del troquelado y el conformado y el profundo conocimiento de las más diversas industrias también son factores de éxito para entrar en otros sectores. La demanda es enorme, y el potencial grande. Así, lo que empezó siendo el desarrollo de proyectos aislados está creciendo para convertirse en otra de las actividades principales de la empresa, conforme a una estrategia a largo plazo que busca potenciar otras áreas de negocio al margen de los sistemas de troquelado y conformado.

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2024
2025

STEINEL celebra su aniversario

El año del centenario ha comenzado oficialmente, tanto en la sede de la empresa como en su primer evento internacional. En los próximos meses, STEINEL continuará celebrando sus 100 años con participaciones destacadas en ferias y diversas actividades especiales. El punto culminante será Blechexpo 2025, donde la compañía exhibirá su innovación y tradición. Aún quedan muchas sorpresas por descubrir este año. ¡No se lo pierda!